Israel sin mayoría: ¿Qué pasa cuando nadie llega a 61?
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Israel sin mayoría: ¿Qué pasa cuando nadie llega a 61?

29 oct de 2026, 05:26 p. m.
• El Nuevo Diario

I. INTRODUCCIÓN Israel votó el 27 de octubre con una participación del 77,7 %, la más alta desde 1999. El Likud de Benjamin Netanyahu quedó como primer partido, por encima de lo que anticipaban los sondeos previos, pero su bloque está lejos de los 61 escaños que exige una mayoría en la Knesset de 120. […] La entrada Israel sin mayoría: ¿Qué pasa cuando nadie llega a 61? se publicó primero en El Nuevo Diario (República Dominicana).

I. INTRODUCCIÓN Israel votó el 27 de octubre con una participación del 77,7 %, la más alta desde 1999. El Likud de Benjamin Netanyahu quedó como primer partido, por encima de lo que anticipaban los sondeos previos, pero su bloque está lejos de los 61 escaños que exige una mayoría en la Knesset de 120. El bloque rival tampoco los alcanza. Con cerca del 97 % de los votos ordinarios escrutados, la pregunta ya no es quién ganó, sino quién puede gobernar. Son resultados parciales: faltan los sobres dobles (soldados, diplomáticos, hospitalizados y presos), que podrían mover algún escaño. Los resultados oficiales se esperan para el 4 de noviembre. II. UN SISTEMA HECHO PARA LAS COALICIONES Israel elige su Parlamento por representación proporcional pura. Cada lista recibe escaños según su porcentaje de votos, siempre que supere el umbral de 3,25 %. Esta vez quedaron fuera Reservistas-Partido Económico (cerca del 2,6 %) y Amcha Israel (1,6 %). Con tantas fuerzas representadas, ningún partido gobierna solo: todo se decide en la negociación posterior. III. RESULTADOS PRELIMINARES Las cifras han fluctuado durante el escrutinio, y las proyecciones finales podrían variar ligeramente. Con cerca del 97 % de los votos ordinarios contados, el panorama es este: 1– Bloque de Netanyahu (53 escaños): Likud 26, Shas 7, Judaísmo Unido de la Torá 7, Otzma Yehudit 7 y Sionismo Religioso-Zehut 6. 2– Bloque del cambio (48): Yashar 21, B’Yachad 12, Los Demócratas 8 y Yisrael Beiteinu 7. 3– Partidos árabes (19): Lista Conjunta 12 y Ra’am 7. Los nombres de los bloques son etiquetas periodísticas, no denominaciones oficiales. IV. LAS CORRIENTES, LA FRACTURA OPOSITORA Y LO QUE NO CAMBIA El Likud representa la derecha nacional-conservadora de Netanyahu Yashar, de Gadi Eisenkot, exjefe del Estado Mayor, es un centro liberal-sionista. B’Yachad, alianza de Naftali Bennett y Yair Lapid, apuesta por un centro pragmático y reformista. La Lista Conjunta agrupa a los partidos que representan a la minoría árabe. Lo decisivo es la fractura dentro de la oposición. Bennett y Avigdor Liberman se han comprometido a no depender de los partidos árabes, y Liberman descartó incluso un gobierno minoritario. Yair Golan, de Los Demócratas, defiende lo contrario: incluirlos en la coalición. La Lista Conjunta, por su parte, ofrece apoyo parlamentario desde fuera a un gobierno sin Netanyahu, aunque aclara que no será un cheque en blanco. Esa tensión explica por qué la oposición no convierte su ventaja aritmética en gobierno. Hay además un punto que el debate sobre coaliciones suele ocultar. Los dos bloques principales son sionistas y comparten líneas de fondo sobre el conflicto. Eisenkot rechaza un Estado palestino y promete acabar con el poder de Hamás en Gaza, por la vía militar si fuera necesario; Bennett es todavía más duro. Por eso diversos analistas sostienen que un relevo de Netanyahu traería un cambio de estilo, pero no necesariamente de fondo, en Gaza y Cisjordania. Hay matices: Eisenkot acusó a Netanyahu de prolongar la guerra y sacrificar a los rehenes, y Golan defiende una asociación judeo-árabe. La variable que podría alterar el panorama es el peso que tengan los partidos árabes, no sionistas, en el próximo gobierno. V. EL PROBLEMA ARITMÉTICO Ningún bloque llega a 61. Netanyahu tiene 53 y necesitaría ocho escaños más, sin un socio evidente fuera de su campo. El bloque del cambio tiene 48; sumando los 19 escaños árabes, un máximo histórico, alcanzaría 67, pero ahí aparece el veto político. Los partidos árabes están abiertos a facilitar un gobierno sin Netanyahu, pero varios socios de la oposición rechazan ese apoyo. El obstáculo no es falta de cortejo: es político. VI. EL CAMINO LEGAL Si nadie reúne los 61 votos, la ley fija pasos precisos: El presidente Isaac Herzog consulta a los partidos. No está obligado a encargar primero al líder de la lista más votada: designa a quien considere con más posibilidades de reunir 61. El candidato tiene 28 días, prorrogables 14 más. Si fracasa, el presidente puede encargar a otro diputado por 28 días. Después, si 61 diputados respaldan a un tercer candidato, este dispone de 14 días. Si todo falla, la Knesset se disuelve y se convocan elecciones en unos 90 días. Mientras tanto, el gobierno actual continúa en funciones, con facultades limitadas. VII. ESCENARIOS POSIBLES Antes de volver a las urnas hay salidas que exigen acción política. Un gobierno de unidad entre bloques rivales, que algunos medios israelíes ya mencionan como opción que los adversarios sopesan. El cambio de bando de un partido pequeño o de diputados individuales. O un gobierno minoritario sostenido por apoyos externos. Si ninguna prospera, queda el escenario del fracaso: repetir las elecciones. Herzog ya advirtió que Israel debe hacer todo lo posible para evitarlo. VIII. PRECEDENTE Israel ya vivió esto. Hubo cuatro elecciones entre 2019 y 2021, más la de 2022. En 2021, Ra’am se convirtió en el primer partido árabe en integrar formalmente una coalición, la de Bennett y Lapid, que se derrumbó en 2022 y desencadenó otra votación. La experiencia muestra que los acuerdos improvisados son frágiles. IX. CONCLUSIÓN Lo decisivo no es quién obtuvo más votos, sino quién puede sumar 61. Netanyahu ganó la primera posición, pero no la mayoría; la oposición suma números, pero no consenso. En ese vacío, la democracia israelí entra en una negociación contrarreloj. Y para los palestinos de Gaza, la cuestión de fondo es si cambiará la política, no solo el nombre del primer ministro. ¿Veremos un gobierno de unidad que rompa promesas de campaña o una nueva ida a las urnas? La respuesta no la darán los escaños, sino la voluntad de quienes los ocupan. Por Valentín Ciriaco Vargas La entrada Israel sin mayoría: ¿Qué pasa cuando nadie llega a 61? se publicó primero en El Nuevo Diario (República Dominicana) .
Cobertura recopilada vía El Nuevo Diario

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